Todos tenemos situaciones que nos estresan: el trabajo, el cúmulo de cosas para hacer en el día, algún episodio inesperado en nuestra vida, incluso la situación social siempre cambiante y muchas veces injusta.

Seguro que nos gustaría vivir esas situaciones con más calma y claridad de enfoque. Pero si nos dejamos llevar por ese estrés, tendremos menos apertura a respuestas más creativas, y puede ocurrir que sintamos bloqueo e impotencia.

Cuando tu cerebro empiece a dispararse, puedes hacer algo en ese momento para anclarte y conectar contigo de una forma más amable.

Aquí tienes 3 sencillos remedios de Mindfulness en la vida cotidiana para pasar de una mente ocupada a estar más presente en tu vida. Elisha Goldstein, http://elishagoldstein.com/  nos propone llevarlos a la práctica.

Cuando sientas estrés:

· REDUCE TU RITMO… literalmente: lo que sea que estés haciendo – caminando, hablando, escribiendo, incluso conduciendo – empieza a hacerlo a un ritmo un poco más lento. La actividad cerebral empieza a imitar lo que el cuerpo está haciendo, por tanto si nos movemos ligeramente más despacio, nuestra mente se empieza a mover también más despacio, y esa ráfaga de pensamientos estresantes comienza a enfriarse y a calmarse. Respira con ello, dándote cuenta de las sensaciones que te produce. No es fácil, porque ya tenemos esa “adicción” a la rapidez, pero esa rapidez puede ser una trampa que nos haga sentir agotamiento físico, mental y emocional hasta barrernos la energía.

· SUAVIZA TU CUERPO: nuestro cuerpo está normalmente tenso y se contrae más durante el estrés. Puede que no nos demos cuenta (o puede que sí pero no lo corregimos), y llegamos a casa con dolor de hombros, o el cuerpo dolorido, así que lo que queremos es suavizar de forma activa el cuerpo, ajustarlo, o notar de qué forma necesita moverse. Si nos estamos inclinando hacia delante, quizá queremos ponernos en una postura más erguida.

Toma algún momento en el día para estirar los hombros y el pecho. Gira los hombros y haz pequeñas rotaciones hacia atrás y luego hacia delante, acompañando con la respiración. Respira de forma natural, sin forzar, acompasando el movimiento con la inhalación y exhalación, suave, lenta y amablemente. Esta práctica forma parte de los movimientos conscientes en Mindfulness.

· PON TU ATENCIÓN PLENA EN UNA TAREA SIMPLE. Cualquier tarea simple. Algo que sabemos del cerebro es que cuando estamos prestando atención sólo a una cosa a la vez, está simple dirección de enfoque está inversamente relacionada con la “ocupacidad” de la mente o el tener muchas cosas en ella.

 

Cuando estés caminando, ordenando tus cosas, escuchando a alguien, comiendo… sé consciente simplemente de eso. Y siempre, RECUERDA RESPIRAR.

Así irás sustituyendo ese mecanismo de piloto automático por una mayor capacidad de escoger tus respuestas.

 

 

© Pilar Anta 2016. Profesora de Mindfulness con RespiraVida Breathworks  http://www.respiravida.net/

Pilar imparte cursos de Mindfulness para la Salud y Mindfulness para el Estrés y coordina Grupos de Práctica semanal en Luz Aiyanna, Espacio de Crecimiento Personal.