Estoy aprendiendo a llevar la atención consciente a mis hábitos diarios. Uno de ellos es conducir.

Pensaba que iba bien, ya que es algo que me gusta, pero resulta que -profundizando un poco-  me he dado cuenta de varios aspectos:

– Voy rápida (mis copilotos lo saben).

– Voy tensa (no me había dado cuenta).

– Voy pensando en mil cosas a la vez (eso lo sabía y deseaba corregirlo).

Ahora bien, al menos no me meto con nadie… Si algo sucede, intento adoptar el modo paciencia de esperar o me surge algún recurso inesperado.

Sólo por los tres hábitos que he nombrado,  merecía la pena revisar esta actividad, que por otra parte disfruto: me encanta ir de un lugar a otro, sabiendo que dejo algo atrás y que algo delante me espera, disfruto del paisaje, de ese árbol que veo en cada estación cambiar amablemente su rostro, de saberme en movimiento sabiendo también que todo cambia en cada momento, que nada es igual, que como en la naturaleza, en la conducción todo fluye y todo va pasando al siguiente instante… A no ser que ocurra un imprevisto indeseado, claro. Pero muchos de ellos dependen también de la atención que se esté llevando al momento presente.

¿O es que acaso en la vida no sucede igual?. “Entonces –pensé- creo que aquí se da una metáfora clara”:

  • Si voy rápida, debo practicar más la paciencia y revisar mi ritmo diario de “hacer las cosas”.
  • Si voy tensa, he de relajar mis músculos y mi mente, sabiendo que todo está bien si yo elijo que así sea.
  • Si voy pensando en mil cosas, y además cambiando la música o el dial, he de practicar el ser consciente de lo que hago en cada instante, y estar en el presente, que es la conducción, y que depende de mí!.

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 MINDFULNESS AL CONDUCIR

Aplicar Mindfulness en mi vida diaria me está dando grandes satisfacciones… pero se necesitan grandes dosis de práctica!. Así es como estoy llegando a sentir que vivo mi vida con atención.

De momento, hoy nos centramos en “La conducción consciente” o “mindful driving”:

Puedes practicar ser consciente mientras conduces. El conducir puede ser muy estresante, y practicar mindfulness –o atención plena- es una manera de cambiar el chip automático del “ir en coche al trabajo o a casa” y llegar a tu destino  de una forma más vivencial y focalizada.

La idea de “conducir consciente” implica sintonizarte con y enfocarte en – conducir. Y ya está. No es tan fácil o tan corriente como puede parecer dedicar completa atención mientras estás detrás del volante. ¿Cuántas veces has llegado a tu destino, pero no recuerdas realmente el viaje hasta allí?. Nos perdemos en los pensamientos, la música o en las conversaciones personales, y de repente, ya hemos llegado! O nos perdemos en cualquier historia, y al final, nos damos cuenta de que nuestra mente no estaba presente mientras estábamos conduciendo.

Te sugiero lo siguiente: La próxima vez que salgas por la mañana a tu destino diario o te marches de viaje por carretera, comprueba si puedes conectar con todos los detalles desde tu rol de conductor.

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IDEAS PRÁCTICAS PARA CONDUCIR CONSCIENTE

– Entra en el coche, y antes de introducir la llave para ponerlo en marcha, quédate sentado/a un minuto con los ojos cerrados. Sintoniza con tu respiración –toma 3 respiraciones profundas y lentas- conecta con tu espacio interior, notando cómo te sientes, y establece la intención de una conducción consciente.

– Pon en marcha tu vehículo, apaga la música, silencia tu teléfono, y entra con calma en un estado de atención completa.

– Mantén tu foco en la carretera y observa los sonidos que oyes mientras conduces, la gente, los edificios, y los paisajes que vas pasando… nota el viento en tu cara si llevas la ventana abierta, la temperatura, la experiencia completa de conducir. Incluso si has cogido esa ruta mil veces antes, seguro que notas algo nuevo cuando establezcas la intención de conducir consciente.

– Cada vez que te des cuenta de que tu atención se aleja de la conducción hacia otros pensamientos o sensaciones, tráela suavemente de nuevo hacia el coche, y continúa observando, escuchando, y sintiendo a medida que conduces.

– Hazte consciente de cualquier emoción o impulso que te surja mientras conduces – nota cómo respondes a esa persona que te adelanta o se interpone, nota si reaccionas acelerando cuando está en naranja; nota si quieres mirar el móvil en un semáforo. Intenta quedarte en modo de observación y resiste cualquier tentación de actuar. Sólo enfócate en la experiencia de conducir.

– Date cuenta si estás acelerando, y pregúntate “¿por qué tengo prisa?. Es siempre mejor dejar unos minutos extra para llegar a tu destino para que no tengas la necesidad de acelerar. Ve más despacio.

– Cuando llegues, apaga el coche y tómate otro minuto de silencio antes de comenzar tu siguiente actividad.

Este tipo de práctica de mindfulness o consciente, no sólo puede bajar tus niveles de estrés en el trayecto, sino que te puede ayudar a estar más enfocado/a y presente cuando llegues a tu destino.

Una cosa lleva a la otra, y todo está conectado. Una buena práctica a llevar a cabo, ¿no crees?.

© Pilar de Anta López 2016, Mindfulness Trainer en Espacio Mindfulness de Luz Aiyanna.

Con base en Mindful Minutes, de Melissa Eisler https://mindfulminutes.com/