¿Qué te sugiere la palabra confianza?  ¿Hasta qué punto confías en ti, en tu intuición, en tu momento presente?.

Es posible que en ciertas circunstancias tendamos a “desconfiar de todo y de todos”,  pero para vivir con más plenitud sería bueno reflexionar qué estamos sintiendo respecto a la confianza en nosotros mismos, en los demás y en la vida.

Si sentimos confianza interna, es más probable que las circunstancias externas no nos golpeen tanto o, al menos, nos molesten o afecten menos de lo que estamos quizá acostumbrados.

Personalmente me imagino la confianza como un amplio mar en el corazón, que invita a sumergirse en él y descubrir lo que hay en su interior.

Por casualidad, abro mi libro ya deshojado del maestro Jon Kabat-Zinn y me encuentro con el capítulo de la confianza.

A continuación, simplemente transcribo sus palabras. Te dejo con estas reflexiones, y me encantaría recibir tus comentarios.

“La confianza es la certeza o convicción que uno tiene de que las cosas pueden desplegarse en un marco fiable que encarna el orden y la integridad. Puede que no siempre comprendamos qué nos está sucediendo, qué les está sucediendo a los demás o qué está ocurriendo en una situación determinada, pero si confiamos en nosotros mismos y en los demás o confiamos en un proceso o en un ideal podemos encontrar un elemento estabilizador muy potente que abarca la seguridad, el equilibrio y la apertura dentro de la confianza, el cual, si no se basa en la ingenuidad, de algún modo nos guía y nos protege intuitivamente de resultar dañados o de la autodestrucción.

En la práctica de la atención plena, es importante cultivar la confianza, ya que si no confiamos en nuestra capacidad de observar, de estar abiertos y atentos, de reflexionar sobre la experiencia, de crecer, de aprender gracias a la observación y la atención y de llegar a conocer las cosas en profundidad, difícilmente perseveraremos en el cultivo de cualquiera de estas habilidades y, por consiguiente, se atrofiarán o permanecerán latentes.

Parte de la práctica de la atención plena consiste en cultivar un corazón lleno de confianza.

Empecemos investigando con profundidad en qué podemos confiar de nosotros mismos. Si no sabemos de una forma inmediata qué hay en nosotros que sea digno de confianza, quizá necesitemos mirar con un poco más de profundidad, permanecer un poco más con nosotros mismos en la quietud y en el simple hecho de ser. Si no somos conscientes de qué estamos haciendo gran parte del tiempo y no nos gustan demasiado las cosas que aparecen en nuestra vida, es hora de prestar más atención, de estar más en contacto, de observar las decisiones que tomamos y las consecuencias que tienen más adelante.

Quizá podríamos experimentar con confiar en el momento presente, aceptando lo que sea que sintamos o pensemos o veamos en este momento porque es lo que está presente ahora. Si podemos asentarnos aquí y soltar para entregarnos a la rica textura del ahora, puede que descubramos que podemos confiar en este preciso instante. A partir de tales experimentos, llevados a cabo una y otra vez, puede que emerja una nueva sensación de que en algún lugar, en lo más profundo de nosotros, hay un núcleo sano y digno de confianza, y de que nuestras intuiciones, en cuanto que resonancias profundas de la realidad del momento presente, son dignas de nuestra confianza.”

“Entonces sé fuerte y entra en tu cuerpo

Allí tienes un suelo firme que pisar.

¡Piensa en ello detenidamente!

¡No te vayas a ninguna otra parte!

Kabir dice: desecha todos los pensamientos de cosas imaginarias

y asiéntate firmemente en lo que eres.

KABIR

Extracto de “Mindfulness en la vida cotidiana. Donde quiera que vayas, ahí estás”, de Jon Kabat-Zinn. 

© Pilar Anta López 2020, Profesora acreditada de Mindfulness por RespiraVida Breathworks, Master en Psicoterapia Gestalt.